Gloriagil alguna vez tuvo un apodo,
que constituyó su único artificio.
Puede que por eso no comprenda
la parábola del hijo pródigo,
ni la fundación de Roma,
por mucha Cultura Clásica que imparta,
porque las cosas son como son
y están donde han de estar.
Ella matará corderos por los que estuvieron siempre
y maldecirá la lenidad de los raseros múltiples.
No te apures, amiga, si los amos no te tiran una galleta,
yo te digo que fueron siempre para los perros tontos.

Pueden leer a Gloriagil en http://gloriapage.blogspot.com/
Comentarios
oooooooooooooooooooooooooooooh!!!!!!
GRACIAS
Veo que tenéis una especie de hermandad del flequillo, jeje...
Impartir Cultura Clásica... Sé lo que se siente...
Muy bueno, Bohemia, muy bueno.
Respecto al flequillo, veo que la moda vasca va cobrando adeptos.
Hola. Entro sólo para decir que he vuelto.
Clandestino Menéndez
Como esto no acepta meter códigos, pon hache te te pe, dos puntos, dos barras, y luego cuadernos-criticos.blogspot.com/
Oye, bohemia, ¿cuándo vas a quitar las referencias a don Gustavo? Venga, mujer, ven al buen camino, que rectificar es de sabios. Si me haces caso te regalo un soneto, no me digas que no es tentador...
Pequeño Richard:
Es el negocio más raro que me han propuesto, pero una no puede traicionarse a sí misma.
Sin embargo el soneto puede hacerlo cuando quiera, yo se lo recibiré gustosa.
¿Negocio? Esa palabra frente a soneto es una contradicción en los términos. Eres muy amable y haces muy bien en no traicionarte, pues la traición siempre es un mal negocio.
Adiós.