El más tonto hace relojes

Escrito por unabohemia 13-09-2009 en General. Comentarios (10)

 

 

 

 

 

Hallábame en un problema existencial de falta de entusiasmo, de permeabilidad y de explosión creativa, pero me veo obligada a salir de este silencio. Lógico: veo mucha cutrez alrededor. Últimamente no puedo asistir a ningún evento literario donde no me vendan al final del mismo 3 ó 4 productos, normalmente de autoedición. De forma reiterada. ¿Esto es malo, se preguntará usted? No necesariamente, pero sí cuando su mundo poético acaba degenerando y limitándose a eso: vender. Ya no interesan las relaciones personales excepto para el spam.  He conocido y conozco mucha gente admirable, brillante, artistas al fin y al cabo. Ha sido tal el placer de su conversación y compañía que aquellas relaciones acabaron trabando en amistad. No éramos nadie, sólo un grupo de gente que leía, escribía y compartía una copa en la oscuridad de cualquier bar o cualquier casa.  ¡Os quise y os quiero tanto! ¡Y el arte que nos unió ahora nos devora sin remedio! ¿No os dais cuenta de que me interesáis más vosotros que toda la puta poesía de este mundo?

Me sentiría ridícula si cobrara a mis amigos por asistir a mis recitales, me sentiría ridícula poniendo continuamente en compromisos a mis compañeros para que me compren un maldito libro, me sentiría ridícula haciéndome un grupo en Facebook que se llamara UB poeta de primer orden y enviando invitaciones a mis conocidos, me sentiría ridícula pregonando mi malditismo.

 

Debatamos.